En el despiadado universo del lejano futuro solo hay guerra. Y en el Club Despertaferro también la hay porque hace unos meses iniciamos una campaña narrativa para la tercera edición de Warhammer 40000.
Sí, lo sé. Han pasado más de veinte años de ese reglamento y vamos ya por la undécima edición, pero entended que uno ya se agota del ritmo acelerado de novedades y necesita volver a un buen motor de juego que no se centre exclusivamente en el competitivo.

Además, tercera edición ha sido muy accesible porque fácilmente hemos encontrado mucho material de juego en páginas de segunda mano, sin contar los libros y miniaturas que nos han pasdo algunos amigos. Prácticamente la gama actual está totalmente renovada y en Legends hay un garaje enorme lleno de miniaturas que esperan una segunda vida.
A lo que reglas se refiere, el juego en si ya lo conocemos bien y si aún no es así, no sé que haces que no lo estás probando. Es el motor del cual partió el sistema actual y, entre muchas otras virtudes, permite un juego muy narrativo. Y eso me gusta. Mucho.
Pues con reglamento y codex en mano, empezamos a montar los ejércitos. Borja empezó a pintar unos Guardias Imperiales de resina que tenía olvidados por casa y yo me puse a comprar Necrones por Wallapop: las mismas tropas con las que me embarqué de niño en el hobby.

Coleccionamos, montamos y nos pusimos a pintar. Algo que no había pasado en años, porque cualquier proyecto de pintar un ejército acababa con tres horas dedicadas a una miniatura y yo haciendo cualquier otra cosa.
Después de hacer pruebas y de enamorarnos de las reglas, llegó la gran calentada: montar una mesa de juego para el club con la estética de tercera o cuarta edición.
Compramos los listones de madera de 60×60 cm, los texturizamos con abundante arena y los pintamos con mezclas de rojos, grises y ocres. Rescatamos escenografía antigua del club cubierta con quilos de polvo, arreglamos los desperfectos, les pusimos peanas de área y las repintamos para que encajara con la mesa. Os dejo por aquí unas fotos del proceso para llegar a nuestra primera partida en la jornada de puertas abiertas del club:
Con las miniaturas, las reglas y la escenografía, conseguimos enganchar a tres compañeros más, a Hugo, a Nando y a Alex y comenzamos a jugar de una forma diferente: partidas de 1vs1vs1, 1vs1 o 2vs2 con la figura de un máster del escenario que también actúa de hilo conductor entre las partidas.
Sin darnos cuenta, empezamos a dar vida a un trasfondo propio. Y el resto es historia. Una historia que contamos con cada batalla sobre la mesa y que ahora quiero dejar por escrito en esta web.
Sed bienvenidos y bienvenidas a la Guerra por Despertaferro, un conflicto que ocurre en algún lugar del Segmentum Obscurus, en un mundo que el Imperio parece haber olvidado

Aquí hallaréis la crónica de una guerra en la que distintas fuerzas lucharán por el destino del planeta y la podréis seguir a partir de documentos, informes y testimonios que aquellos que la protagonizan.
En el despiadado universo del lejano futuro solo hay guerra.












